La movilidad autónoma está dejando de ser una promesa para convertirse en una realidad. Como Club Tesla Chile queremos incorporar el concepto de CAC (Conducción Autónoma en Chile) como una iniciativa ciudadana y tecnológica que promueva el despliegue normativo, técnico y cultural de esta forma de movilidad. Durante la última década, el desarrollo de vehículos capaces de desplazarse sin intervención humana ha avanzado de forma significativa en distintas regiones del mundo: empresas como Tesla, Waymo, Cruise y Zoox han implementado tecnologías de conducción automatizada en entornos reales, mientras las autoridades buscan establecer normas claras que aseguren su integración segura.
En ese contexto conviene examinar el estado de la regulación y del desarrollo de la conducción autónoma en Chile y en Estados Unidos: dos países con enfoques distintos, pero con una visión común de habilitar la tecnología de forma segura y eficiente.
Qué es la conducción autónoma
La conducción autónoma, también llamada automatizada, abarca los sistemas capaces de controlar un vehículo sin participación directa de una persona. La clasificación de la Society of Automotive Engineers (SAE) establece seis niveles de automatización, desde el nivel 0 (sin asistencia) hasta el nivel 5 (automatización total).
Hoy, la mayoría de los vehículos con funciones avanzadas de asistencia —incluidos los Tesla equipados con Autopilot o con Full Self-Driving supervisado— operan en los niveles 2 o 3. El sistema puede gestionar ciertas funciones de conducción, pero exige que el conductor se mantenga atento y preparado para retomar el control en cualquier momento.
Situación en Chile
Marco normativo
La Ley de Tránsito chilena (Ley 18.290 y DFL 1/2009) no contemplaba originalmente vehículos sin conductor. En abril de 2025 se publicó el Decreto Exento N.º 196/2025, que introduce una regulación específica para vehículos autónomos y que:
- Reconoce oficialmente los niveles de autonomía definidos por la SAE.
- Exige que los vehículos sean autorizados por una futura Agencia Nacional de Seguridad Vial.
- Requiere que el nivel de autonomía declarado refleje con precisión las capacidades reales del vehículo.
- Obliga a conservar y presentar registros de operación en caso de accidentes con víctimas.
- Impone como requisito una tasa de siniestralidad menor que la de los vehículos convencionales.
Pilotos y avances
En 2020 se realizó el primer piloto chileno de conducción autónoma, con el minibús EZ10 operando en un circuito controlado dentro del Parque O'Higgins, autorizado bajo el Decreto Supremo N.º 67/2020, con participación del Ministerio de Transportes y de la Universidad de Chile. Desde entonces, Chile ha seguido una estrategia regulatoria prudente, con énfasis en la validación técnica y la seguridad.
Desafíos principales
- Puesta en marcha de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
- Creación de seguros adaptados a vehículos sin conductor.
- Regulación específica de la responsabilidad en caso de siniestro.
- Adecuación de la infraestructura urbana y de carretera.
- Impulso a la innovación local en software y sistemas de navegación.
Situación en Estados Unidos
Regulación federal
No existe una ley federal única, pero el Departamento de Transporte y la NHTSA han emitido guías técnicas —como Automated Driving Systems: A Vision for Safety— que definen principios de seguridad, protección de datos y supervisión. La NHTSA además permite excepciones a los requisitos federales (FMVSS) para vehículos autónomos, incluidos aquellos sin volante ni pedales. En 2024 se lanzó el programa AV STEP, orientado a mejorar la transparencia y el monitoreo de vehículos con sistemas avanzados de conducción.
Regulación estatal
Estados Unidos tiene un enfoque descentralizado: más de 35 estados han legislado sobre vehículos autónomos y algunos —California, Arizona y Texas— permiten la operación sin conductor humano a bordo, con requisitos de licencias, reportes obligatorios y zonas de circulación específicas.
Ecosistema tecnológico
Waymo, Cruise, Tesla, Zoox y Aurora han desarrollado y probado vehículos autónomos en ciudades como San Francisco y Phoenix. Las pruebas han mostrado avances notables y también desafíos operativos, lo que ha motivado supervisión constante de las entidades federales y estatales.
Comparación Chile — Estados Unidos
| Aspecto | Chile | Estados Unidos |
|---|---|---|
| Marco legal | Decreto 196/2025 | Guías federales + leyes estatales |
| Niveles reconocidos | SAE 0-5 | SAE 0-5 |
| Pruebas sin conductor | No autorizadas (solo pilotos controlados) | Autorizadas en varios estados |
| Supervisión técnica | En implementación | NHTSA, CPUC, DMV |
| Reporte de accidentes | Obligatorio si hay víctimas | Obligatorio ante NHTSA |
| Áreas adaptadas | No disponibles | Zonas específicas con V2X |
| Desarrollo local | Fase inicial | Múltiples compañías líderes |
| Enfoque regulatorio | Centralizado y progresivo | Descentralizado y experimental |
Actualización 2026: FSD supervisado en Chile
Desde fines de 2025, Chile aparece en el mapa internacional de despliegue del Full Self-Driving supervisado de Tesla. El sitio especializado Not a Tesla App publicó la lista de países pendientes de aprobación de FSD e incluyó a Chile junto a Colombia, y medios chilenos informaron que el país sería el primero de Sudamérica en recibir la función. Nada de esto es un anuncio del club: son publicaciones de terceros que conviene leer como lo que son, señales de hoja de ruta y no fechas comprometidas.
Lo importante es entender bien el nombre. FSD supervisado no es conducción autónoma total. Es un sistema avanzado de asistencia que puede ejecutar maniobras complejas —cambios de pista, giros en intersecciones, seguimiento de una ruta de navegación, sorteo de obstáculos— mientras el conductor mantiene supervisión activa y responsabilidad permanente. La propia documentación de Tesla es explícita: estas funciones no convierten al vehículo en autónomo ni reemplazan al conductor.
Para Chile esto importa especialmente. Nuestras condiciones de manejo son exigentes: autopistas urbanas y calles estrechas, señalización irregular, rotondas, lomos de toro, ciclovías, cruces peatonales sin semáforo y congestión. La pregunta relevante no será solo cuándo llega FSD a Chile, sino qué tan bien se adapta FSD a Chile.
Su llegada abre además una discusión regulatoria concreta que el Decreto 196/2025 no cierra por completo: responsabilidad del conductor ante incidentes, condiciones de uso, relación con los seguros automotrices, fiscalización de infracciones, homologación técnica y educación de los usuarios. La tecnología avanza más rápido que la legislación, y por eso la implementación local debería venir acompañada de información clara y comunicación responsable.
Para el club, el punto de fondo es el uso: un sistema de asistencia mal entendido —mirar el celular, desatender el camino, asumir que el auto va solo— convierte una herramienta avanzada en un riesgo. FSD supervisado es una ayuda, no un permiso para dejar de conducir.
Perspectivas para Chile
Como Club Tesla Chile proponemos una hoja de ruta concreta para facilitar la implementación de la Conducción Autónoma en Chile:
- Participar como organismo colaborador en mesas de trabajo con autoridades regulatorias, universidades y desarrolladores de tecnología.
- Invitar a los fabricantes —Tesla entre ellos— a participar activamente en pruebas técnicas, validación de software y adaptación al entorno legal y urbano chileno.
- Establecer convenios con municipios para implementar zonas de prueba controladas.
- Difundir programas de educación pública sobre seguridad, ética y beneficios de la conducción autónoma.
- Apoyar la homologación técnica de los sistemas de conducción asistida, acelerando la certificación mediante acuerdos piloto con el Ministerio de Transportes.
El Decreto 196/2025 es un paso relevante, pero para llegar a la circulación efectiva todavía hace falta un marco claro de seguros y responsabilidades, zonas de prueba con apoyo de universidades y gobiernos locales, desarrollo nacional de software y sensores, y alianzas entre empresas tecnológicas y fabricantes.
Cierre
La conducción autónoma marca una nueva etapa del transporte. Estados Unidos lidera en implementación práctica gracias a su flexibilidad normativa y su ecosistema innovador; Chile recién construye las bases para una transición segura y responsable. En el Club Tesla Chile promovemos la discusión informada sobre la movilidad del futuro, convencidos de que esta tecnología será clave para mejorar la seguridad vial, optimizar el tránsito y reducir el impacto ambiental.
Nota de independencia. El Club Tesla Chile es una comunidad independiente de propietarios y entusiastas. No tenemos afiliación oficial ni patrocinio directo de Tesla, Inc. ni de Tesla Chile; contamos con su visto bueno para utilizar su marca y logo en nuestras actividades. TESLA y el logo son marcas registradas de Tesla, Inc. Este análisis es una opinión del club y nada de lo aquí publicado constituye un anuncio, una posición o un compromiso de Tesla, Inc. Para información técnica u oficial sobre las funciones de un vehículo, consulta a Tesla o a un representante autorizado. Aviso legal.